Carta abierta a César Duarte PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Javier Ávila Aguirre SJ   
Domingo 29 de Marzo de 2015 00:00
Lic. César Horacio Duarte Jáquez
Gobernador Constitucional del Estado
Palacio de Gobierno
Chihuahua, Chih.
 
Señor Gobernador:
 
Lamento usar este medio para hacerle llegar mi comunicado en vista de que otras formas e intentos no han tenido resultados. En algunas ocasiones, los medios masivos de comunicación parecen ser más efectivos que la correspondencia privada, sobre todo cuando ésta se queda sin respuesta, como ha sido el caso de las misivas que me he permitido enviarle con anterioridad y que tal vez no han llegado a sus manos. 
 
Ha pasado más de un mes desde que la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todos y Todas” le envió una carta solicitando atentamente tuviera a bien aclarar la verdad de las graves imputaciones  que falsamente se me han venido haciendo en la prensa a propósito de dos obras que han generado tantos conflictos a diversas comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara: las construcciones del aeropuerto en Creel y el Gasoducto El Encino-Topolobampo.
 
Vale la pena recordar que al menos en dos ocasiones usted y un servidor nos encontramos y  en ambas reuniones solicitó mi intervención para destrabar ambos proyectos. Me permití mencionarle que el primer proyecto (el aeropuerto) fue suspendido por orden de  un juez. Esta orden no puede ser destrabada más que por el mismo juez cuando se reúnan los requisitos adecuados. El proyecto del gasoducto fue suspendido por acuerdo de las autoridades estatales correspondientes luego de reconocer que no se había aplicado la Ley de Derechos de los Pueblos y Comunidades del Estado de Chihuahua y los Tratados Internacionales que obligan a consultar a los pueblos indígenas en estos casos. Es claro, pues, que en ninguno de los proyectos mencionados un servidor tuvo la mínima injerencia. Sin embargo, con gusto acepté dar la mano para que estos asuntos llegaran a buen término, pues estoy convencido de que “la perspectiva de un mundo de paz y justicia duraderas… nos exige crear nuevas formas de participación que incluya a los movimientos populares y anime las estructuras de gobierno locales, nacionales e internacionales con ese torrente de energía moral que surge de la incorporación de los excluidos en la construcción del destino común. Y esto con ánimo constructivo, sin resentimiento, con amor”, usando las palabras del Papa Francisco.
 
En diversas fechas posteriores a nuestras reuniones siguieron apareciendo noticias difamatorias en contra del suscrito en algunos medios de comunicación, tales como El Heraldo de Chihuahua.
En una de ellas se mencionó que había una denuncia penal en mi contra,  en contra de otros dos sacerdotes de Tarahumara, de 4 organizaciones de la sociedad civil y del Senador Javier Corral y del Sr. Jaime García Chávez.
 
Me permito recordarle a usted que por via telefónica le solicité su intervención y me ofreció que ese mismo día aclararía todo en el encuentro que iba a tener con los medios de comunicación en la sierra a donde en ese momento se dirigía.
Lamento mucho que esa promesa no se haya cumplido de su parte.  Me preocupa que este compromiso no cumplido se sume al que usted también tuvo la gentileza de hacerme en octubre de 2013 durante un desayuno en casa de un amigo mutuo y que tampoco se cumpliera. 
 
Como usted sabe han sido varias las organizaciones de la sociedad civil, nacional e internacional, y miembros de la mencionada Red quienes le han escrito  en los mismos términos en que yo lo hago ahora; tampoco han recibido respuesta de su parte.
 
Ruego al Señor Jesús para que no se le siga apostando al olvido sobre este asunto y tantos hechos que ocurren en nuestro Estado y en nuestro País: masacre en Creel en agosto de 2008, múltiples muertes, desapariciones, inseguridad, delincuencia, falta de credibilidad y más dolores que no desaparecen de nuestro Estado, particularmente de esta Sierra Tarahumara; realidades que no se pueden seguir maquillando.
 
Ojalá y nuestra capacidad de memoria nos permita seguir luchando para que esto no suceda más en nuestra sociedad tan lastimada. Que pongamos más signos de amor, de verdad, de misericordia y compasión para hacer creíble la voluntad de construir mundos más fraternos y justos y no se siga tratando de engañar al pueblo con falsas demagogias que ya nadie se traga. En este tiempo de Cuaresma que terminamos el Señor Jesús nos pide dar pasos concretos de conversión que ayude a un encuentro entre los hombres en fraternidad y paz, y no en difamaciones, demagogias y mentiras.
 
 No dejo de considerar de suma importancia los espacios de diálogo donde podamos sumar a favor de los derechos de los pueblos indígenas y en la construcción de un estado más fuerte en Chihuahua.
 
Seguiré esperando  su voz, Sr. Gobernador, “habiendo oportunidad o sin ella” como nos dice San Pablo, pues los ciudadanos tenemos el derecho a la verdad y esperamos siempre lo mejor de nuestros servidores públicos.
 
Recuerdo sus palabras que hago mías, Señor Gobernador: “El Señor Jesús nos ilumine para encontrar y hacer siempre Su voluntad”.
 
 
P. Javier Avila A., S.J.
Presidente
Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos, A. C.
 
Última actualización el Miércoles 01 de Abril de 2015 09:27