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Gobierno de Peña desdeña “crisis crónica” en derechos humanos: AI PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Gloria L. Díaz/apro   
Lunes 04 de Mayo de 2015 21:44
DF--- A poco más de un año de su primera entrevista con el presidente Enrique Peña Nieto, el secretario general de Amnistía Internacional (AI), Salil Shetty, no disimula su sorpresa:
 
“Este país está atravesando por una crisis muy grave en temas de derechos humanos y la respuesta gubernamental es como si no la hubiera”.
 
De visita en México para inaugurar las oficinas de la organización, Shetty tampoco oculta su decepción por los “pasos muy pequeños” que ha dado la actual administración federal para atender recomendaciones que el 18 de febrero del año pasado le hizo la organización para superar la “crisis crónica” que arrastra el país.
 
En entrevista con Apro, el directivo de AI resalta que no sólo el gobierno de Peña Nieto no ha escuchado las alertas de organizaciones como la que representa, sino también a los informes del relator especial sobre Tortura y del Comité sobre Desaparición Forzada, ambos de la ONU, en los que se advirtió “muy claramente que hay un problema grave y generalizado en México. El gobierno respondió ofendiéndose en vez de tomar acciones”.
 
Recuerda que durante la entrevista con Peña Nieto el año pasado, abordaron ampliamente el tema de la tortura como una de las preocupaciones de la organización, delito que no se combatió como esperaba.
 
“Veo que a pesar de la enorme cantidad de denuncias por tortura, de más de siete mil casos que fueron reportados a nivel federal sólo siete llegaron a la justicia”.
 
Peor aún, agrega, en el caso de las desapariciones forzadas “ni siquiera sabemos cuántas hay ni quiénes son las víctimas, sólo sabemos que hay 25 mil personas cuyo paradero es desconocido, según datos del gobierno”.
 
Durante un receso del foro “Las América en la encrucijada: ¿Más seguridad, menos derechos?”, Shetty reflexiona sobre los desafíos en materia de derechos humanos en México, que para el activista se reflejan ampliamente en caso de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
 
Sin dejar de reconocer “las fortalezas” del país, el líder mundial de AI advierte que “el único momento que hubo alguna acción por parte del gobierno fue con la desaparición de los estudiantes, incluso dijeron que la policía local iba a estar más controlada por el gobierno central y a nivel estatal”.
 
Sin embargo, añade, “la historia mexicana está llena de ejemplos de los discursos perfectos, leyes perfectas, pero en términos, de acciones no se hace nada”.
 
A más de siete meses de la desaparición forzada de los normalistas en Iguala, Salil Shetty considera que la tragedia tiene algunos saldos a favor.
 
“Veo que los sacrificios que los estudiantes y sus familias han hecho despertar al país y al mundo de que México tiene todavía mucho que hacer para que sea un país donde se respete el derecho y los derechos humanos”, apunta.
 
Para el secretario general de AI, el gobierno de Peña Nieto “no puede esperar que surja una crisis para lidiar con los problemas. Se han hecho suficientes análisis sobre los problemas y cuáles serían las soluciones, pero hay una falta absoluta de acción y ahí te empiezas a preguntar ‘¿el gobierno ve este tema?’ Cuando es un problema que es tan grande”.
 
Y pese a que para AI “la falta de acceso a la justicia y el nivel de impunidad que hay en relación a los derechos humanos (en México) no son problemas nuevos”, asegura, lo cierto es que el mundo volteó a ver al país tras el ataque a los normalistas.
 
Si bien en su visita de febrero del año pasado Shetty anunció la apertura de la oficina regional, reconoce que la “crisis crónica” demostrada en el caso Ayotzinapa confirmó la urgencia de estar presente en México.
 
“Cuando la gente piensa en violaciones a derechos humanos, la gente piensa en Ucrania o Medio Oriente, pero en América Latina hay una crisis de derechos humanos de todos los días, hay un estado permanente de guerra de baja intensidad”, explica Salil Shetty.
 
Tras informar que en próximos meses AI abrirá una oficina en Lima, Perú, el defensor de derechos humanos admite que uno de los objetivos para abrir la oficina de la organización en México es respaldar a activistas de organizaciones mexicanas que están en constante riesgo, para “estar con ellos constantemente y darles voz internacional”.
 
Salil Shetty urge al gobierno de Peña Nieto a abordar de lleno la crisis humanitaria que atraviesa México, como se comprometió hace más de un año en la reunión que sostuvieron en Los Pinos.
 
“Todavía seguimos hablando de torturas, de desapariciones de ataques en contra de defensores de derechos humanos y de los periodistas, de la criminalización de los activistas que protestan contra quienes quieren sacar provecho de los recursos naturales, de comunidades enteras a las que no se les respeta la consulta previa e informada.
 
“El gobierno no puede decir que no tiene recursos financieros o que no tiene recursos humanos, hay una cantidad de personas para resolver eso, si tienes expertos, se puede resolver  esos problemas”, concluye.
Última actualización el Lunes 04 de Mayo de 2015 21:47