Jornaleros de San Quintín marchan en el DF; exigen la renuncia de gobernador de BC PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por SinEmbargo.mx   
Martes 12 de Mayo de 2015 09:57
Trabajadores sindicalizados y ciudadanos exigieron la destitución de Francisco “Kiko” Vega de Lamadrid como Gobernador de Baja California, luego de que elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) irrumpieron este fin de semana en casas de jornaleros de San Quintín y los agredieron con balas de goma y gas lacrimógeno.
Los ciudadanos y trabajadores se manifestaron afuera de la representación del gobierno del estado de Baja California en la Ciudad de México para exigir un alto a las arbitrariedades policiacas y a la represión ejercida por el Gobernador panista.
 
Una comisión de trabajadores sindicalizados entró a la representación oficial para entregar su demanda por escrito por la que exigen reinstalar la mesa de negociación.
 
Vía telefónica, Fidel Sánchez, vocero de los trabajadores de San Quintín, expresó que el sentir de los jornaleros es exigir la renuncia de “Kiko” Vega.
 
“Francisco ‘Kiko’ Vega ya no merece ser Gobernador de Baja California. Los bajacalifornianos hoy estamos aquí; no necesitamos un Gobernador represor. Necesitamos personas que demuestren la voluntad de trabajar y de darle solución a los problemas de los bajacalifornianos”, denunció Sánchez.
 
Participaron en el mitin, la Nueva Central de Trabajadores, el Movimiento de Trabajadores Socialistas (MTS), el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), entre otras organizaciones laborales. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo.
Participaron en el mitin distintas organizaciones laborales. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo.
 
Recordó que el sábado pasado la Policía Estatal les disparó balas de goma y lanzó gas lacrimógeno en contra de sus compañeros, niños, mujeres y adultos mayores.
 
El sábado, el vocero habló de tres muertos. Hoy no lo confirmó.
 
“El día sábado en la madrugada en vez de traer las respuestas trajeron agresiones, lesionaron a más de 70 compañeros entre ellos niños de siete años, a mujeres y también a personas de la tercera edad”.
 
Participaron en el mitin, la Nueva Central de Trabajadores, el Movimiento de Trabajadores Socialistas (MTS), el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), entre otras organizaciones laborales.
 
LA POLICÍA USÓ BALAS DE GOMA
 
Jornaleros de San Quintín denunciaron este sábado que al menos 70 trabajadores del campo resultaron heridos por parte de la Policía Estatal Preventiva (PEP) de Baja California tras la irrupción de los uniformados este fin de semana.
 
Fidel Sánchez, vocero de los trabajadores, dijo que la policía les disparó con balas de goma y lanzó gas lacrimógeno en contra de sus compañeros, además de golpear a niños, mujeres y adultos mayores. Indicó que varios jornaleros fueron detenidos, sin que hasta el momento las autoridades les den informes de ellos.
 
Sánchez, quien dice que hubo tres muertos y ocho lesionados, culpó a la Policía Ministerial del Estado por los fallecidos, y dijo que “el Gobierno federal y el estatal están retando al pueblo”.
 
El líder de los jornaleros en esa zona que agrupa varias colonias entre ellas Las Misions, la 13 de Mayo y la Santa Fe, Justino Herrera, denunció a los reporteros del semanario ZETA de Tijuana que desconocen la ubicación de cuatro detenidos, entre quienes se encuentran Juan Carlos Chávez Santiago, Gerasai Luna Santos y Antonio Alvarez Cruz, además que un menor de 14 años de la colonia San Román fue herido y trasladado, aunque desconocen si lo llevaron a San Quintín o a Ensenada.
 
 
Los jornales, con un discurso más agresivo, ahora van “contra los cuatro perros que han mordido nuestro trabajo: El IMSS, el Gobierno del Estado y los Sindicatos charros, CTM, CROM, CROC, que no han dado la cara desde que inició el movimiento”.
 
Presentaron incluso a uno de los trabajadores del campo que fue impactado con balas de goma, y que presentaba heridas múltiples en el cuerpo.
 
Por su parte, el gobierno del estado organizó una rueda de prensa la mañana del domingo para deslindarse de la violencia que los jornaleros acusaron se cometieron en su contra.
 
El Secretario de Seguridad Pública del Estado de Baja California, Daniel De la Rosa Anaya, aseguró que se trató de atender una llamada de denuncia ciudadana donde algunos jornaleros disidentes estaban tratando de incendiar las instalaciones de Rancho Seco en la colonia San Ramón.
 
Argumentó que el objetivo fue seguir con la línea del gobierno del Estado en que no se permitirán actos, ni daños en bienes de patrimonio ajenos. Y las acciones de la Policía Estatal fueron la respuesta a una llamada de emergencia, y aseveró que actuaron como lo hacen en todos los casos.
 
ORGANIZACIONES REPRUEBAN LA REPRESIÓN
 
El Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social afirmó que el “uso desproporcionado de la fuerza” por parte de la policía durante el enfrentamiento con los jornaleros de San Quintín, Baja California, demuestra la pérdida de libertades democráticas en México.
 
A través de un comunicado, reprobó “el uso de balas de goma y armas de fuego por parte de la policía estatal de Baja California, en aparente colaboración con la policía municipal; así como los allanamientos de morada que éstos emprendieron sin orden judicial”.
 
Las organizaciones que conforman el frente manifestaron su preocupación por la represión en contra de los jornaleros, quienes han exigido condiciones laborales dignas y el sábado pasado se manifestaron porque Daniel de la Rosa Anaya, el Subsecretario de Gobernación, no acudió a la mesa de diálogo acordada.
 
Privilegiar el uso de la fuerza frente a demandas de grupos sociales, afirmaron, “es un signo claro de la pérdida de libertades democráticas en el país y el incremento de prácticas autoritarias por parte de autoridades locales y federales, que refuerzan la crisis de derechos humanos en el país”.
 
Exigieron que las autoridades cumplan los compromisos que adquirieron con los jornaleros a través del diálogo y demandaron el retiro inmediato de la policía de la zona.