El neoliberalismo y el ocaso de los bancos PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Eduardo Andrade Bone / CEEI   
Domingo 08 de Noviembre de 2015 13:10
 
Desde los medios de prensa occidentales y sus secciones económicas, juntos a los “gurús” de la economía capitalista mundial, nos vienen amenazando y anunciando de forma reiterada de una nueva gran recesión y crisis económica mundial catastrófica.
 
Para muchos no es un misterio que el sistema capitalista mundial y su expresión más dura, el neoliberalismo, padece una enfermedad de carácter terminal, pero eso no significa que el deceso del sistema se encuentre a la vuelta de la esquina. Como toda enfermedad de este tipo, se le inyectará la quimioterapia correspondiente para que al paciente capitalista, se le pueda alargar la vida, e incluso se buscan diversas alternativas médicas que permitan salvarlo del todo. 
 
Para tales efectos, dicho sistema se encuentra bajo la supervisión y tratamiento de entidades que controlan permanentemente su estado de salud, y que en el mundo económico internacional son conocidas como la Reserva Federal de los Estados Unidos, Wall Strett  Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y otras organizaciones usureras del sistema.
 
Ahora no en todas las enfermedades de tipo terminal, su metástasis tiende a expandirse por todo el sistema, sin embargo puede tener otras secuelas como las que están ocurriendo en estos días con el ocaso del sistema financiero y bancario mundial.
 
En este plano, el ejemplo más elocuente en estos días es lo ocurrido con el Banco Alemán considerado como la entidad más importante del país europeo y que últimamente ha registrado perdidas record que oscilan en los 6.024 millones de euros el tercer trimestre del año en curso, lo que significa además que deberá despedir alrededor de 35 mil empleados y se retirara de 10 países, entre ellos Argentina, Chile y México entre otros. Las dificultades padecidas por el Banco Alemán están asociadas a la corrupción, el lavado de dinero y escándalos financieros diversos, tan propios del capital neoliberal de los últimos tiempos. Ahora no se sabe con certeza cuales serán las consecuencias reales en un futuro próximo que seguirá padeciendo dicha entidad bancaria, en esta guerra internacional que tienen los bancos del sistema entre sí.
 
Otro de los bancos que hace noticia en esta guerra entre capitales diversos, es el banco británico Standard Chartered el cual reducirá 15.000 empleos tras unos resultados trimestrales "catastróficos", señalan diversos medios de prensa. Las perdidas de dicha entidad bancaria alcanzan los 139 millones de dólares en el transcurso del tercer trimestre del año. Los ejecutivos del banco expresan que dichas perdidas se deben al bajón ocurrido en los mercados emergentes de Asia, el Medio Oriente y África, lugares de los cuales obtiene sus mayores ganancias. Pero también el banco ha sido acusado de haber incursionado en el lavado de dinero y otros ilícitos, según destaca la prensa económica internacional.
 
Otro de los bancos que padece las secuelas de la enfermedad terminal del sistema capitalista mundial, es el banco BBVA de España, que de acuerdo a las informaciones de la prensa española, este habría perdido en el tercer trimestre del año, alrededor de 1077 millones de euros, afectando sus beneficios en un 12%. Las perdidas son atribuidas al deterioro de activos financieros. Sin embargo el Banco de España se encuentra preocupado por la baja rentabilidad obtenida por los bancos y la  vulnerabilidad de estos, y ya se comienza hablar de la fusión de algunos de los bancos que podría afectar la situación del BBVA.
 
Como podemos apreciar estos son algunos de los ejemplos más recientes que nos indican que el ocaso del sistema capitalista mundial y su expresión neoliberal, se encuentra en camino de la UTI, para determinar si este puede ser salvado.
 
Mientras tanto cabe destacar que la deuda mundial crece progresivamente, aumentando un 5,3% en lo que va corrido del año, vale decir una subida de 57 billones de dólares. Los gurús de la economía mundial dicen que los niveles de la deuda mundial son demasiados altos y que esta se puede constituir en algo demasiado peligroso a escala global. Ello debido además a que el crecimiento de la productividad y el comercio mundial, es demasiado bajo con respecto a las expectativas que se habían esperado los organismos económicos internacionales, antes mencionados.
 
Finalmente este proceso de putrefacción y ocaso de la banca y el sistema financiero mundial esta determinado por los altos índices de corrupción de sus máximos ejecutivos, escándalos financieros variados y lavados de dineros de los narcotraficantes y vendedores de armas clandestinos, que operan esencialmente en Oriente Medio y África. Ante la evidencia de una hecatombe económica mundial, a los banqueros les preocupa más la obtención de dinero fácil y rápido, que obtener la medicina adecuada para evitar el deceso final del neoliberalismo a escala planetaria.