En 2015, ONG recibió 92 denuncias de pederastia clerical en México PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Etcétera/Milenio   
Jueves 18 de Febrero de 2016 21:13
 
A lo largo del año pasado, la Red de Sobrevivientes del Abuso de Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés) recibió 92 denuncias de abuso clerical en México. Del total, atendió psicológicamente a 56 víctimas, pero sólo tres llegaron a los tribunales porque la mayoría de los denunciantes fueron abusados cuando eran niños y dieron a conocer su historia hasta la edad adulta.
 
Joaquín Aguilar Mendez, director de SNAP en México, explicó en entrevista para Milenio diario que “cuando los casos fueron investigados, muchos de los párrocos acusados habían sido trasladados a otra congregación, estaban desaparecidos o habían muerto”. Cuando en el marco legal ya no hay nada que hacer, la organización proporciona a las víctimas tratamiento psicológico.
 
De acuerdo con el reporte, son diez las entidades del país que concentran a las 56 víctimas. Jalisco, donde nueve de cada diez personas se consideran creyentes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), registra la mayoría de los casos,12. Le siguen el Estado de México, con 10; Guanajuato, con 9; Ciudad de México, con 8; Puebla, 7; San Luis Potosí, 4; Campeche y Oaxaca con 2, respectivamente, y Baja California y Sonora con un caso cada uno.
 
Las víctimas de Sonora, Baja California y una de Oaxaca fueron las que recibieron asesoría legal por parte de la organización internacional. Los tres casos aún están bajo investigaciones y sólo en Oaxaca fue detenido el cura pederasta.
 
Sin embargo, Aguilar Mendez recordó que los sacerdotes que son denunciados por pederastia han impletado todo tipo de tácticas para evadir la justicia modificando el tipo de delito, pues cada código penal de los estados tienen variones entre los delitos de violación, abuso sexual y estupro.
 
Como ejemplo Milenio cita artículos del Código Penal capitalino, el 174°, por ejemplo, se persigue de oficio y se castiga la violación con prisión de seis a 17 años y consiste en que una persona “por medio de la violencia física o moral realice cópula con persona de cualquier sexo”.
 
En el caso de abuso sexual, el artículo 176 impone penas de uno a seis años de prisión y se castiga al “que sin consentimiento de una persona y sin el propósito de llegar a la cópula, ejecute en ella un acto sexual, la obligue a observarlo o lo haga ejecutarlo”. Se persigue de oficio.
 
En cuanto al estupro, el artículo 180 dice que “al que tenga cópula con una persona mayor de 12 y menor de 18 años, obteniendo su consentimiento por medio de cualquier tipo de engaño, se le impondrán de seis meses a cuatro años de prisión”.
 
Precisamente bajo esto último delito decenas de curas pederastas se amparan al alegar que nunca existió una violación o abuso sexual, pues además de que tiene las penas más bajas, los inculpados pueden alcanzar libertad bajo caución, los abogados de los clérigos entonces argumentan que la víctima consistió el hecho.
 
Como medida de prevención SNAP trabaja con tres congregaciones católicas que aceptaron difundir un protocolo de prevención contra el abuso sexual a los niños que asisten al catecismos. Las parroquias que colaboran están ubicadas en la Ciudad, San Luis Potosí y Jalisco, sin embargo los nombres de los sacerdotes y las ubicaciones exactas de éstas no fueron reveladas a Milenio porque los curas pidieron el anonimato.
 
Joaquín Aguilar finalmente dejo claro que no toda la iglesia sabe de los casos de pederastia, “dentro de la institución sabemos que hay gente muy buena... no todos son encubridores; lamentablemente los que están en la cumbre no los mejores”, agregó.
Última actualización el Jueves 18 de Febrero de 2016 21:29