Falleció Rodolfo Stavenhagen, defensor de los derechos humanos de los indígenas PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Jornada/Proceso   
Domingo 06 de Noviembre de 2016 08:38
 
Reconocido por defender los derechos humanos de los pueblos indígenas, el sociólogo y antropólogo Rodolfo Stavenhagen falleció la tarde de este sábado a los 84 años en Cuernavaca, Morelos.
 
Hoy no basta con analizar o lamentar el presente; los revolucionarios siempre se preocuparon por actuar y eso también debe acompañar el trabajo académico. Esa era una de las premisas de Stavenhagen.
 
Autor de Siete tesis equivocadas sobre América Latina, Stavenhagen Gruenbaum fue fundador del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México (Colmex), institución que lo nombró profesor emérito y que, trascendió, le ofrecerá un homenaje, aunque no se ha precisado la fecha, de acuerdo con Arturo Alvarado, director del Centro de Estudios Sociales de esa institución.
 
También se anunció ayer la propuesta de realizarle un tributo en la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, el miércoles próximo, iniciativa planteada por el diputado constituyente Porfirio Muñoz Ledo, la cual fue aceptada por el presidente de ese órgano, Alejandro Encinas. 
 
Rodolfo Stavenhagen, fundador y colaborador de esta casa editorial, nació el 29 de agosto de 1932 en la ciudad alemana de Fráncfort, de donde salió junto con sus padres en 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, y llegó a vivir a México, del que adquirió la nacionalidad en 1949. 
 
Investigador, académico, ensayista, fue defensor de los derechos de los pueblos indígenas y activista social. 
 
Honoris causa por la Flacso y la UNAM
 
Estudió artes en la Universidad de Chicago. En México cursó antropología social en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, y después en París el doctorado en sociología. Se desempeñó también de profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e impartió cátedra en las universidades de Harvard y Stanford. Asimismo presidió la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), institución que, al igual que la UNAM, le confirió el doctorado honoris causa. 
 
Escribió decenas de artículos y libros, como Las clases sociales en las sociedades agrarias, Sociología del subdesarrolllo, La cuestión étnica, Derecho indígena y derechos humanos en América Latina, Derechos humanos de los pueblos indígenas y Problemas étnicos y campesinos, pero sin duda es autor de uno de los textos fundamentales de las ciencias sociales: el artículo que publicó en el periódico El Día el 25 y 26 de junio de 1965, titulado Siete tesis equivocadas sobre América Latina: Los países latinoamericanos son sociedades duales; El progreso de América Latina se realizaría mediante la difusión de los productos del industrialismo a las zonas atrasadas, arcaicas y tradicionales; La existencia de zonas rurales atrasadas, tradicionales y arcaicas es un obstáculo para la formación del mercado interno y para el desarrollo del capitalismo nacional y progresista, y La burguesía nacional tiene interés en romper el poder y el dominio de la oligarquía terrateniente. 
 
Seguían las tesis: El desarrollo en América Latina es creación y obra de una clase media nacionalista, progresista, emprendedora y dinámica y el objetivo de la política social y económica de nuestros gobiernos debe ser estimular la movilidad social y el desarrollo de esta clase; La integración nacional en América Latina es producto del mestizaje, y El progreso en América Latina sólo se realizará mediante una alianza entre los obreros y los campesinos, alianza que impone la identidad de intereses de estas dos clases. 
 
El año pasado se realizó un seminario internacional que conmemoró el medio siglo de la publicación de ese artículo, organizado por el Colmex, la Flacso, el Centro de Estudios Sociológicos y la UNAM. 
 
El encuentro fue clausurado con una charla magistral en la que participaron Stavenhagen y Pablo González Casanova. Ahí, el sociólogo de origen alemán expresó su deseo de escribir ahora las siete tesis correctas sobre América Latina, desafío que le fue planteado por González Casanova. 
 
Entre otros reconocimientos, Rodolfo Stavenhagen recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1997 y fue también relator especial de la Organización de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas.
 
Luchador, cálido y generoso
 
La doctora Silvia Giorguli, presidenta del Colmex, expresó sus condolencias en su cuenta de Facebook y escribió: Recibí con mucha tristeza la noticia de la muerte de Rodolfo Stavenhagen, profesor emérito del Colegio, colega y amigo. Maestro, constructor de instituciones, luchador y, sobre todo, hombre generoso y cálido.
 
En declaraciones a La Jornada, el diputado constituyente Porfirio Muñoz Ledo expresó:  “Acaba de morir Rodolfo Stavenhagen, hombre que nos convirtió al pluriculturalismo, viniendo, como era la tradición mexicana, de una línea criolla. Tuve el honor de que fuera el coordinador de Culturas Étnicas en la Secretaría de Educación Pública. Fue el más grande antropólogo, porque nada de lo humano le era ajeno.
 
“Perseguido en la Segunda Guerra Mundial como judío, junto a su familia, vino a defender los valores de las minorías en su país de adopción. Nadie tuvo más prestigio que él en la defensa de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas, pero también de las otras minorías nacionales y mundiales.
 
“Aparte de ser gran antropólogo, Rodolfo fue el gran sociólogo. En su ensayo de las tesis equivocadas sobre América Latina describe como nadie cuál es la esencia de la construcción de nuestro continente.
 
“Debo revelar que todas las propuestas que recibí de organizaciones indígenas para la elaboración de la Constitución de la Ciudad de México se las entregué a Rodolfo y el texto que él me envió es el que presentamos como proyecto para la Constitución.
 
Ningún hombre más sabio, más generoso y más conocedor de la pluralidad del género humano que él. Invitamos a una gran reflexión sobre el México pluricultural con base en la memoria excepcional de Rodolfo Stavenhagen.
 
Por otra parte, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México (ONU-DH) externó su profundo pesar por la muerte de Rodolfo Stavenhagen.
 
En un comunicado resaltó que Stavenhagen hizo importantes contribuciones a la reivindicación de los derechos humanos de los pueblos indígenas del mundo. 
 
Dentro de su connotada e ilustre labor destaca su designación como el primer relator especial de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, cargo que desempeñó con gran capacidad y compromiso de 2001 a 2008, recordó el organismo. Apuntó que su muerte supone la pérdida de un mexicano universal, no obstante, las causas que con gran talento y devoción impulsó siguen vigentes. Externó sus condolencias a la familia, amistades y seres queridos, así como a los pueblos indígenas que pierden a uno de sus principales aliados.
 
(Con información de Alma Muñoz)
 
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Última actualización el Domingo 06 de Noviembre de 2016 08:46