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Lilia Cisneros
Escrito por Lilia Cisneros Luján   
Martes 21 de Marzo de 2017 09:16
La sabiduría popular se expresa en refranes antaño utilizados sobre todo por las abuelas como una forma de educar. Hasta la segunda mitad del siglo pasado, la vida transcurría fundamentalmente en el ámbito privado, quienes te rodeaban en la casa, la escuela, el barrio donde habitabas, eran conocidos entre sí y de alguna manera mantenían cierta afinidad de costumbres, valores, conocimientos académicos. El referente a gente “extraña” a nuestra cotidianidad era por la lectura –libros, revistas, periódicos–el salón de clases una vez que rebasabas el nivel secundario y los grupos a los cuales te afiliabas por razones de incipiente ideología.
 
A casi dos décadas del siglo XXI, el aura pública parece ser más importante que la privada. Te convences de que algún funcionario es corrupto, tonto, traidor, sobresaliente o popular, por lo que difunden medios sobre todo electrónicos y en general personas interesadas en atacarlo o destacarlo. Para el ejercicio del periodismo, lo que importa es lo sensacional que pueda ser la nota aun cuando ninguna disculpa pueda reparar el daño causado por algún señalamiento inexacto. Las diferencias de opinión que entre niños se arreglaban con una incipiente lucha boxística, hoy suponen la destrucción del otro por la difusión  –desde el aparato digital– de supuestas o reales fallas de comportamiento y el valor se mide por la cantidad de suscriptores que tengas en tu FB, Twiter o la red que esté de moda.
 
“Dime con quien andas y te diré quien eres”, se decía al advertir el comportamiento de las compañías –buenas o malas– prevalente en el ambiente frecuentado por alguien que quizá no encajaba en los sitios frecuentados. Hoy día si un personaje del espectáculo elige mantener fuera del “chisme” su vida privada lo que se gana es una animadversión mayúscula y, en la ambición sin límites por acrecentar el poder o el dinero, los opositores de alguien se convierten en verdaderos criminales que sin miramientos tratan de aniquilar al contrario, aun gastando dinero en campañas publicitarias. ¿Cuántos de los que disfrutaron este último “fin de semana largo” dedicaron algo de su esfuerzo intelectual para conocer quienes eran Lázaro Cárdenas y Benito Juárez? ¿Están conscientes los paseantes de clase media “baja” de que esta “oportunidad” de descanso tiene entre otros varios propósitos no expresados el aumentar cuestiones financieras de otros? Antes de decretar este tiempo de “vacación” los maestros entrenados en la reforma educativa ¿profundizaron en el análisis e importancia de estos dos personajes en la vida nacional?
 
Los libros de texto, que se supone son solo una guía y no un rezo para memorizar, enseñan que Benito Juárez, era indígena, oaxaqueño y fue presidente ¿Cuántas veces ocupó este cargo? ¿Que similitud hay entre su pensamiento liberal y el neoliberalismo hoy en boga? ¿Estudió en escuelas privadas o públicas? ¿Conoce Usted Guelatao y el lenguaje hablado en esa zona de México? ¿A que “diplomados” de capacitación asistió para saber de manejo de granjas, cuidado de ganado, encuadernación de libros y hasta arte?
 
No entendía en mi lejana infancia porqué las monjas encargadas de mi instrucción primaria hablaban con tanto desprecio de “Beno Juárez” y me empecé a preguntar si era el mismo descrito por mis maestras de la escuela pública como “el benemérito de las Américas”. Por mi abuelo autodidacta, comprendí el gran esfuerzo de un personaje monolingüe hasta los 12 años, que decidió dejar su “zona de confort”, trasladarse a la capital del estado, buscar un trabajo en un sitio donde por supuesto era marginado, pero que le permitía saber más. Su particular forma de pensar en cuanto a lo clerical, no le estorbó para buscar su ingreso a un seminario donde aprendió gramática y latín y por supuesto teología que seguramente le aburría y no representaba sus intereses ¿Cuántos de los líderes –gubernamentales y de empresa– hoy día estarían dispuestos a transitar parte de su vida en contacto con “el otro” aun cuando no le sea afín solo para conocerlo mejor? ¿Fueron estas experiencias las que le dieron a Benito Juárez, su sentido de la justicia? Al parecer así ocurrió, por ello dejó el seminario, estudio derecho, fue juzgador –en diversos rangos- maestro, director de instituciones educativas y funcionario público también desde abajo[1].
 
Seguramente en todo este ejercicio de superación se forjó la conciencia de que “el respeto al derecho ajeno es la paz” y la fortaleza que le permitió con humildad ejercer su cargo desde una carreta, enfrentar la enemistad de quienes se suponían superiores, aunque tal vez no dominaran el latín, el inglés, el francés, el español y por supuesto el zapoteco.
 
Otro personaje de quien detrás de su “canonización” como héroe de la patria se ha ocultado su perfil humano, lo es Lázaro Cárdenas ¿Entienden los educandos de este siglo que significaba para el pueblo de entonces ser denominado el “tata”? ¿Están conscientes de lo que implica ser benefactor de miles de migrantes españoles, algunos cientos fueron niños en orfandad, que salvaron la vida porque Cárdenas los acogió en momentos aciagos en su patria? ¿Cuántos de los jóvenes mexicanos endiosados con expresiones culturales ajenas[2] pueden sentir orgullo de su origen?
 
A final del día, Lázaro Cárdenas de Jiquilpan Michoacán., fue mucho más que un presidente que ejerció el mandato otorgado por el pueblo expropiando el petróleo a empresarios extranjeros explotadores de sus trabajadores y saqueadores de nuestra riqueza[3] Resaltar solo esta acción dejando de lado, el reparto agrario, la creación de ejidos,  mandatada en la constitución de 1917, el impulso a la formación de sindicatos, la consolidación de la paz nacional mediante la formación del Partido de la Revolución Mexicana, desde donde surgió el Plan Sexenal, la instrumentación de la legislación laboral, la nacionalización de los recursos minerales y la organización de los sectores obrero, campesino, popular e incluso militar. ¿Alguna vez ha ido con sus hijos al Museo Nacional de Historia en la antigua residencia de gobernantes del país? ¿Por qué se ignora al Tata, clausurando casas de juego? ¿Sabía que a la par de evitar la continuidad de las hostilidades con la clerecía católica, él dio facilidades a los misioneros del 
Instituto Lingüístico de Verano para trabajar con las lenguas indígenas a cambio de que además de traducir el nuevo testamento hicieran lo propio con La Constitución y el himno nacional? Sabe que al él se debe la fundación del IPN, el COLMEX y el INAH.
 
Ojala que sin sacrificar su fin de semana largo, diserte con sus hijos o alumnos, quienes tienen derecho a descubrir que estos mexicanos, fueron mucho más que “comunistas”, o “indígenas suertudos”
____________________________
[1] Quizá su primer trabajo fue como regidor, aunque también se desempeñó en áreas de sanidad, la milicia, y de representación; a grado tal que ocupó cargos de diputado -local y federal- gobernador y por supuesto presidente itinerante
[2] Musicales, de organizaciones que luego llegan al pandillerismo, de anhelo por considerarse “amigos” de los hijos de los más ricos del planeta en universidades prestigiosas.
[3] Sería sano que en las aulas de primaria y secundaria se explicara que no a todas las empresas se les expropió, el porque de dicha acción y el papel que en medio de una guerra mundial iniciada en Europa, esos actos significaron. 
 

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