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La madre de todas las bombas PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Ernesto Camou Healy   
Domingo 23 de Abril de 2017 00:00
El miércoles 12 de abril se supo que los Estados Unidos habían dejado caer, en una zona escasamente poblada de Afganistán, la bomba no nuclear con mayor poder destructivo que se haya usado en combate, después de la destrucción de Hiroshima y Nagasaki, hace 72 años.
 
Eso es una pésima noticia para todo el mundo por, al menos dos razones: La primera estriba en que Trump, y su administración irresponsable, bajó la cota, por llamarlo de algún modo, en cuanto a los armamentos permitidos en guerras convencionales. Su decisión constituye una especie de permiso de utilizar el máximo poder destructivo en contra de sus objetivos, seres humanos y equipo e instalaciones consideradas enemigas.
 
A partir de este evento algunos países, como Corea del Norte, considerarán válido, al menos una poderosa tentación, utilizar armas de destrucción masiva descomunales en sus batallas contra quienes consideran rivales. Trump destruyó, con una decisión ligera y bastante tonta, la convención de que se deben usar en los ejercicios bélicos, armas que no propicien el escalamiento en el uso de esos artefactos. Hasta ahora, esas megabombas eran de carácter disuasivo, no ofensivo. Después del ataque en Afganistán, habrá varios países que considerarán con seriedad la opción de usar bombas nucleares en contra de sus enemigos. Es el siguiente paso y quien pega primero, pega dos veces, pueden pensar.
 
La escalada guerrera tiene una segunda razón, la de intentar cumplir alguna de sus promesas de campaña en el sentido de destruir a la hermandad islámica. El golpe es más bien mediático, le importa aparecer como duro, defensor del pueblo, racista y sin compasión: Eso le sube los bonos entre un electorado ignorante y prejuicioso, y también coloca en un segundo plano las acusaciones de complicidad con Rusia para ganar la elección frente a los demócratas...
 
Es altamente probable que los bombardeos de Siria y Afganistán hayan sido ordenados para desviar la atención de muchos norteamericanos más dedicados a observar los espectáculos televisivos que a reflexionar en términos de geopolítica y manipulación mercadotécnica.
 
Trump la ha estado pasando mal (Qué bien...) pues no ha podido cumplir sus promesas de campaña, por anticonstitucionales y violatorias de los derechos universales de las personas, y buscaba algo que le permitiera volver a su caracterización hipócrita de adalid de las mayorías, defensor de su nación y hombre fuerte y decidido.
 
La orden de atacar al régimen de Assad, en Siria, fue más un intento de recuperar su imagen frente a sus electores y desviar la atención de la investigación sobre sus nexos con Rusia que, es posible, lo apoyó en la confrontación con Hillary Clinton (algo que podría calificarse allá como alta traición), que una decisión reflexiva y estratégica sobre un conflicto cuyas consecuencias pueden ser extremadamente dañinas para la región y el mundo en los próximos años.
 
De nuevo señala a la población musulmana como la causante del malestar de la etnia gringa clasemediera, esa mayoría menos privilegiada, ignorante, dispuesta a reconocer antagonistas en aquellos que son diferentes y culparlos de sus males y angustias. Trump ha señalado a los mexicanos y musulmanes, como la causa de las desdichas internas, de la polarización cada vez mayor de la sociedad norteamericana, en una jugarreta para no mostrar que esos problemas los causaron gente como él que manejan la economía a su antojo, en contra de su pueblo y su gente. Hay un resentimiento en muchos, que parecen entender que es válido atacar y excluir a los culpables de no ser como ellos...
 
Preocupa la muerte de la juez Sheila Abdus-Salaam, que apareció flotando en el Río Hudson, la única mujer musulmana en ocupar una judicatura federal. No parece coincidencia su muerte, cuando el ocupante de la Casa Blanca afirma con su retórica y sus acciones que es permitido, y hasta bueno, agredir a los musulmanes, y acabar con ellos. Y también a los mexicanos...
 
Última actualización el Lunes 01 de Mayo de 2017 12:18
 

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