Asesinato de Miroslava Breach, seis meses de "miedo o complicidad" del gobierno PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Proceso   
Domingo 24 de Septiembre de 2017 17:51
 
Chihuahua-- En la conmemoración de los seis meses del crimen de la periodista Miroslava Breach Velducea, su hermana, Rosa María, denunció que las autoridades estatales le han negado el acceso a la carpeta de investigación del homicidio, por lo que interpuso un amparo para lograrlo con el apoyo de la organización Propuesta Cívica.
 
En una manifestación en la Cruz de Clavos, frente al palacio de gobierno, familiares, compañeros y amigos cercanos de Miroslava, así como representantes de organizaciones civiles, exigieron al gobernador Javier Corral: “Respóndele a la familia, respóndele a los chihuahuenses, respóndele a las organizaciones, respóndele a Miroslava”.
 
Y remató Rosa Breach: “Y respóndele a Miroslava también, como su amigo que dijiste ser”.
 
“Rosy“ cuestionó que su hermana desapareció en la “boca” de Corral, quien había anunciado que la línea de investigación que se seguiría y de la cual no había duda, era el trabajo periodístico de quien fue corresponsal del periódico La Jornada y específicamente su trabajo sobre la narcopolítica.
 
La Red Libre Periodismo emitió también un comunicado para exigir que se investigue el caso, también como narcopolítica.
 
En la manifestación, el periodista y excolaborador de Miroslava Breach, Rolando Nájera, habló a nombre de los periodistas chihuahuenses congregados para expresar la frustración y angustia del gremio, ante tantas promesas y falta de resultados.
 
“Hoy con tristeza vemos que al gobernador Javier Corral y el fiscal general, César Augusto Peniche, se les olvidó el compromiso de investigar el caso hasta últimas consecuencias.
 
“Con frustración vemos que los autores intelectuales y materiales están plenamente identificados y no hay voluntad para atraparlos, ni por el gobierno estatal, menos por el gobierno federal (…).
 
“Las declaraciones de las autoridades dejan más dudas que respuestas, no sabemos si es miedo o complicidad, pero hasta ahora no han demostrado que tienen capacidad para resolver ni este ni otros crímenes en el estado”, reprochó.
 
Los asistentes cargaban cuadros pictóricos realizados por la hermana mayor de Miroslava, quien los pintó para “expresar ese derroche de violencia, de desgano que hay en la sociedad por obtener justicia para todo, para Miros, para todos los caídos, para ustedes, para toda la sociedad”.
 
Las obras están expuestas en las instalaciones de Rectoría de la UACh y durante el mes de octubre en el centro cultural universitario Quinta Gameros, para donarlos posteriormente a diferentes instituciones.
 
“Rosy” Breach agradeció el apoyo que el gremio y organizaciones civiles han mostrado para su hermana y su familia, en este tiempo que tienen el “alma sangrando por la tragedia, herida tremenda que ha dejado en nosotros, en todos nuestros seres queridos, en el periodismo de Chihuahua y en la sociedad misma, el atroz asesinato de mi hermana Miroslava Breach”.
 
Reclamó justicia también a las autoridades federales:
 
“Son más de 180 días de impunidad ominosa que desenmascara y reduce a demagogia y, tal vez, a encubrimiento, todo discurso grandilocuente de quien prometió ejercer justicia y encarcelar muy pronto a los asesinos materiales e intelectuales y hacer de la investigación de este crimen un ejemplo nacional. Esas fueron las primeras promesas.
 
“El dolor es insoportable y la indignación también, porque el agravio es mayúsculo. Como hermana mayor de Miroslava, como una Breach Velcudea, nacida en la Sierra Tarahumara y como chihuahuense y ciudadana, me siento herida y agraviada, seguramente así se sienten ustedes amigos y compañeros, periodistas todos muy queridos por Miros.
 
“Y creo no equivocarme, que mucha gente en el país repudia los asesinatos cometidos contra periodistas valientes, honestos, como Miroslava, como Javier Valdez, como decenas que suman ya cientos de víctimas de los atentados contra libertad de expresión, porque este tipo de periodistas como lo fue mi hermana, son voz y conciencia de la sociedad frente a los corruptos y los criminales”, lanzó.
 
Breach recordó que el pasado 23 de marzo, cuando acababan de asesinar a Miroslava, el gobernador Javier Corral ofreció una rueda de prensa junto con el fiscal general y otros integrantes de su gabinete, en donde declaró que la única línea de investigación sería el trabajo periodístico de la corresponsal de La Jornada.
 
Corral dijo que la investigación se realizaría con absoluto profesionalismo y transparencia, prometió también la integración de una comisión interdisciplinaria con la integración de los periodistas.
 
“Muy pronto en la boca del gobernador desapreció la palabra narcopolítica, que por cierto involucraba en los textos periodísticos de Miroslava, no sólo a priistas sino a panistas y de este gabinete, para sustituirla por los términos de narcotráfico o crimen organizado.
 
“También olvidó la promesa de incluir a los periodistas a una comisión interdisciplinaria en la investigación del asesinato. Hoy, cuando la impunidad suma ya seis meses, es momento de decirlo públicamente: también se nos ha negado el acceso a la carpeta de investigación, a cualquier tipo de investigación que ellos hayan hecho y de información a la familia.
 
“Después de muchas semanas de infructuoso resultado en mi petición de acceso a una copia certificada de la carpeta de investigación del homicidio de mi hermana, me vi obligada, hasta esas circunstancias hemos llegado, a interponer una demanda de juicio de amparo para que la fiscalía me entregase ese documento.
 
“Presenté solicitud formal de esa información el 21 de junio y me fue negada. Recurrí a la organización Propuesta Cívica que preside el derechohumanista Sergio Aguayo y con asesoría de sus abogados interpuse un amparo indirecto el 28 de junio”.
 
Rosy Breach informó que la fiscalía reconoció que esta autoridad se negó a acceder a mi petición de la copia certificada de la carpeta de investigación, identificada con el número 19-2017-8019, iniciada por hechos relacionados homicidio y aseguró que su negativa obedecía a que como hermana, carece de calidad de ofendida dentro de la indagatoria.
 
“Deseo comentar aquí, en esta plaza, en esta cruz de clavos, que como hermana de Miroslava cumplí el doloroso deber de identificarla y de ver su rostro acribillado.
 
“El gobernador me llamó para que informara lo que sabía de las amenazas de muerte que recibió mi hermana por su trabajo periodístico que por cierto, él sí conocía y estaba bien enterado y me consideraron testigo protegido en las primeras indagatorias de este crimen.
 
“Sin embargo, cuando solicité copias de la carpeta de investigación, esto después de haberme presentado en el primer mes de protesta realizada en esta misma plaza en este mismos espacio, contra la impunidad ante la muerte de mi hermana, decidieron negarme la calidad de los derechos inherentes a ofendida en este caso”, narró.
 
El litigio continúa. Los abogados respondieron el pasado 4 de septiembre que la argumentación de la fiscalía es deficiente e inconstitucional. La fiscalía sólo reconoce como ofendidos a los dos hijos de Miroslava, de acuerdo con el artículo 108 del Código Nacional de Procedimientos Penales.
 
Los abogados de Breach señalaron que las autoridades no adjuntaron ningún documento o comparecencia donde se represente o donde se respalde que sus sobrinos estén ejerciendo sus derechos y solicitaron información del desarrollo de la investigación que ofrezca datos o elementos de prueba o que hayan nombrado algún asesor jurídico.
 
“Hacemos ver que por el momento, mis queridos sobrinos no están en condiciones emocionales para ejercer su derecho de ofendidos. Ellos están ahora muy dolidos también.
 
“Además, argumentamos que el derecho a la búsqueda de justicia de familiares de victimas de graves violaciones a los derechos humanos no puede ser limitado, excluyente ni interpretado de forma restrictiva.
 
“Más aún, considero que la mayoría de violaciones graves son delitos que su persecución tienen el carácter de oficioso, por lo tanto su esclarecimiento constituye una obligación del Estado”, dijo.
 
Luego exigió a Javier Corral:
 
“Queremos que esta preciosa sangre derramada nos sirva para crear mayor conciencia de la necesidad imperiosa de un cambio real en este gobierno y en esta sociedad. Y que si él, el mandatario del estado no tiene la capacidad para aprehender a los asesinos por encubrados (sic) que estos estén, que así lo reconozca, pero no busque lucimiento personal, discursivo, que no busque ese lucimiento con quienes pagaron con su vida el anhelo de una mejor vida, de un mejor Chihuahua, de un mejor pueblo, de una mejor sociedad”.
 
La Red Libre Periodismo hizo referencia a la información que hasta ahora se conoce del caso, porque lo han dado a conocer oficialmente las autoridades o porque éstas, la han filtrado.
 
En un pronunciamiento lo resumen:
 
El gobernador Javier Corral Jurado aseguró desde el primer mes de su asesinato, que el caso estaba esclarecido y estaban por detener a los culpables. No hay nadie detenido como autor material ni intelectual.
 
El gobierno estatal coordina la investigación con la Fiscalía Especializada en Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión (Feadle), pero el gobierno federal tampoco ha informado el avance en el caso.
 
De acuerdo con Corral Jurado, hay suficientes evidencias ante la Fiscalía General del Estado para asegurar que el móvil fue la narcopolítica, como lo informó él mismo desde el día del asesinato, el 23 de marzo de 2017.
 
Hasta ahora, la información oficial a cargo del Javier Corral Jurado y por el fiscal general, César Augusto Peniche Espejel, sólo dice que tienen plenamente identificados a los autores intelectuales y materiales, y que los detendrán.
 
Javier Corral dijo en rueda de prensa el día del asesinato de Miroslava Breach, que era una periodista muy profesional que documentaba muy bien sus trabajos y que se especializó en uno de los filones más riesgosos y peligrosos para ejercer el periodismo, la narcopolítica.
 
En sus últimas declaraciones, el gobernador evita el tema y ya no habla de la línea de investigación sobre narco política, sólo ha asegurado que cuentan con una de las investigaciones más documentadas, que será ejemplo a nivel nacional para los casos de asesinatos de periodistas.
 
El 17 de mayo, Corral le entregó un paquete de documentos al presidente Enrique Peña Nieto, en los que le habría solicitado la colaboración para la detención de los responsables, que se mueven en los límites de Chihuahua con Sonora.
 
La última declaración del gobernador panista, fue el pasado 12 de septiembre en la Ciudad de México, cuando presentó a la Procuraduría General de la República, la solicitud de extradición del ex gobernador César Horacio Duarte Jáquez.
 
Evadió un par de ocasiones la pregunta de los medios de comunicación sobre el avance en la investigación del asesinato de Miroslava Breach, pero ante la insistencia de los reporteros, sólo insistió en que ya completaron todas las fases de la investigación, recabaron las pruebas suficientes para el esclarecimiento de los hechos y en poco tiempo, habrá resultados.
 
Pero las mismas autoridades han filtrado información a diferentes medios de comunicación locales y nacionales. Compañeros cercanos a Miroslava Breach conocen por ella, que recibió amenazas en distintas ocasiones, durante más de un año y así se ha externado en medios de comunicación nacionales.
 
Las amenazas comenzaron luego de la publicación de un reportaje en el que evidenció a pre candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), familiares de capos o líderes de grupos delictivos en distintas regiones.
 
El foco rojo se encendió en Chínipas. Entre los pre candidatos evidenciados, el de la alcaldía de Chínipas, un municipio de la Sierra Tarahumara que colinda con el estado de Sonora.
 
El PRI postuló como pre candidato a Juan Salazar Ochoa, sobrino de dos principales líderes del cártel de Sinaloa en esa región, Adán y Cirspín Salazar Zamorano (el primero preso desde el 2011 por delincuencia organizada, uno de los más buscados por la DEA y la PGR).
 
El día del asesinato de Miroslava Breach, dejaron una cartulina con un mensaje dirigido al gobernador Javier Corral, firmada por el grupo delictivo La Línea en parte de la región noroeste, Carlos Arturo Quintana “El 80”, quien se atribuye el crimen. Para las autoridades esa catulina sólo fue un distractor, ya que la investigación apunta hacia Chínipas.
 
La cartulina colocada en la escena del crimen decía: “Esto es para que estés enterad o Corral si me sigues mandando a tus achichincles los voy a matar a todos, querías guerra pues ya la tienes, estoy agarrando a alguien más poderoso y también a esos osicones periodistas no se metan en lo que no les importa y en una guerra que no van a ganar porque los van a matar a todos a la verga, Atte El 80 (sic)”.
 
“El 80” es yerno de otra ex pre candidata del PRI, Silvia Mariscal Estrada, quien junto con Juan Salazar, fueron retirados de la contienda una vez que la corresponsal de La Jornada publicó el reportaje junto con otro medio de comunicación nacional.
 
A partir de ese reportaje, Miroslava Breach recibió amenazas vía telefónica por distintos actores, en todas hicieron referencia a sus trabajos sobre la narcopolítica en Chínipas.
 
A menos de una semana del homicidio, la Fiscalía filtró la información que obtuvo luego de un cateo en una vivienda ubicada en el norte de la ciudad de Chihuahua, que presuntamente pertenece a integrantes de la familia Salazar, de Chínipas y que fue rastreada gracias a la geolocalización del automóvil en el que presuntamente se trasladaron los homicidas al domicilio de Breach Velcudea, para asesinarla.
 
Esa información también se ha dado a conocer a grupos de periodistas cercanos a la periodista.
 
Entre las filtraciones se conoce que entre las llamadas que recibió la periodista, por lo menos una es de funcionarios panistas, relacionados con el ex alcalde de Chínipas, Hugo Amed Shulz Alcaraz, a quien buscaban deslindar de la información publicada por la periodista.
 
Los audios se enco ntraban en una computadora asegurada en una vivienda cateada. Los peritos que participaron en ese cateo, dijeron, tomaron muestras de las huellas dactilares para corroborar que se trata de la misma persona. Las evidencias fueron presentadas a un juez de Control, para solicitar órdenes de aprehensión, según han filtrado las autoridades a los medios de comunicación.
 
Miroslava Breach era además colaboradora del periódico Norte de Juárez, en donde escribía la columna política Don Mirone y ahí escribió también sobre Hugo Shulz, el 25 de noviembre de 2016.
 
La periodista señaló que el exalcalde de Chínipas intentó obtener un puesto en la Secretaría de Educación y Deporte del gobierno de Javier Corral, para hacerla compatible con su plaza de profesor. Le fue negada la petición.
 
El texto decía: “El ex alcalde de Chínipas es el mismo que vio, calló y negoció con el narco del pueblo la designación de su sobrino Juan Ochoa Salazar como candidato del PRI a la Presidencia Municipal. Sólo cuando los medios de comunicación nacionales hicieron público tal despropósito, la dirigencia estatal priísta sustituyó esa candidatura junto con la de Namiquipa. Esa información fue uno de los temas de campaña electoral de Corral, pero los datos nunca le llegaron de su supuesto correligionario de partido”.
 
Este sábado, la hermana de Miroslava, Rosy Breach, expondrá 22 cuadros pictóricos creados por ella misma, como protesta y exigencia de justicia para esclarecer el caso y llevar antes la justicia a los asesinos.
 
La Red Libre Periodismo exige que el caso de Miroslava Breach no sea uno más apilado en los archivos de la impunidad. Rechazamos que se utilice su nombre como intercambio de favores políticos y exigimos que se investigue “hasta sus últimas consecuencias” como un caso de narco política, como lo prometió el gobernador Javier Corral desde el 23 de marzo de 2017.