¿Periodismo o publicidad? PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Francisco Xavier Ortiz   
Sábado 14 de Diciembre de 2013 12:25
A propósito del necesario debate sobre la regulación de la publicidad oficial y el periodismo, vale recordar la famosa frase de George Orwell, quien dejó escrito: "Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas" ---y o publicidad, se le ha matizado.
 
En Chihuahua, el periodismo del que he sido testigo muchos años ha sido más del segundo, el de las relaciones públicas, el cual se ha acentuado, para congratulación del poder político y económico. Se trata del periodismo de los desayunos, de los cafés, de las comidas, de las cenas, de los premios, de las copas, de los bailes, de los regalos, de los chayos, pues. 
 
Parafraseando a Juanatey, se trata de un periodismo para políticos y no de ellos. Ese periodismo que piensa más en el quién que en el qué, contra la esencia misma del oficio. El periodismo de la exclusividad antes que la exclusiva, como luego se dice en la jerga. El periodismo que se encierra en las oficinas de prensa, en los bares, en los restaurantes, en los despachos, en las redacciones, hasta en los celulares. Al que le es más cómodo recibir el boletín oficial por la red y oficiosamente pegarlo en la publicación, antes que levantarse temprano para recoger el mar de historias cotidianas de la gente que repulsa los tiempos y dinero perdidos con el nuevo "vivebus".
 
Y entonces es entendible que si se trata más de relaciones públicas que de periodismo, la tendencia sea más una faena por cuidar los contratos de publicidad ---que discrecionalmente manejan los gobiernos para premiar o castigar---, que un periodismo que se fije más en el crimen que en el criminal. O como dijo el periodista español Francisco Umbral: en el periodismo que mantenga a los ciudadanos avisados, a las putas advertidas y al Gobierno inquieto.