Lula, el carismático líder servidor

Leonardo Boff - avatar Leonardo Boff17 Abr 2018 Hits:1044

Sensibilidad política

Lilia Cisneros Luján - avatar Lilia Cisneros Luján10 Abr 2018 Hits:831

Sensibilidad política

Lilia Cisneros Luján - avatar Lilia Cisneros Luján10 Abr 2018 Hits:850

¿Organizarnos?

Gustavo Esteva - avatar Gustavo Esteva10 Abr 2018 Hits:838

Nuestras cacerías de migrantes

Hermann Bellinghausen - avatar Hermann Bellinghausen10 Abr 2018 Hits:824

El presidente pasmado

John M. Ackerman - avatar John M. Ackerman10 Abr 2018 Hits:742

A tres años de su asesinato, recuerdan a Marisela Escobedo aquí y en el exilio PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por El Diario/Devenir   
Lunes 16 de Diciembre de 2013 09:56
En el tercer aniversario de su asesinato, la activista mexicana Marisela Escobedo es recordada hoy, por su hijo e integrantes de la organización Mexicanos en el Exilio.
 
En la ciudad de Chihuahua, activistas sociales miembros de organizaciones civiles conmemoraron esta mañana el tercer aniversario de los dos asesinatos: 1,096 días sin justicia por la muerte violenta de Marisela y 1,915 de la de su hija Rubí, también asesinada por su entonces pareja sentimental.
 
El acto se llevó a cabo a las afueras del palacio de gobierno del estado, justo donde cayó víctima de las balas y en donde se instaló una placa en conmemoración de esa muerte. 
 
“Marisela Escobedo tuvo ese compromiso hasta su muerte, de buscar justicia para su hija Rubí y nosotros compartimos con ella ese ideal”, dijeron activistas.
 
El grupo se apostó a las cerradas puertas del palacio de gobierno para colocar en la placa unos ramos de flores y además exigir al gobierno de César Duarte justicia por la muerte de ambas mujeres y cesen los feminicidios en el estado.
 
En tanto, decenas de personas se estarían reuniendo en las instalaciones del Consulado General de México en El Paso alertando, además, sobre los casos de víctimas de la violencia no resueltos por el Gobierno del estado de Chihuahua, donde ocurrió el crimen de la activista.
 
A partir de la 1 de la tarde, de hoy, el hijo de Maricela, Juan Fraire Escobedo, hará notar su dolor porque la muerte de su madre “ha quedado impune” y quienes cometieron el delito se encuentran en las calles.
 
Fraire Escobedo pedirá “al gobernador del estado de Chihuahua, César Duarte, tomar medidas para corregir violaciones de derechos humanos perpetradas por el Gobierno del Estado y que implemente las recomendaciones formuladas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México (CNDH)”.
 
Y es que, la CNDH y su presidente, el doctor Raúl Plascencia Villanueva, emitieron un documento de 25 páginas con aproximadamente 122 encargos, para el gobernador Duarte Jaquez,, con relación al caso de los Escobedo y de otras familias en aquella circunscripción.
 
El informe, fechado en octubre de 2013, la CNDH de México expone numerosos cargos de negligencia y violaciones a los derechos humanos por parte del Gobierno estatal y recomienda tomar medidas concretas de reparación.
 
Trascendió que Fraire Escobedo hablará sobre el fracaso del Gobierno mexicano para perseguir y arrestar verdadero asesino de su madre, Andy Barraza, miembro de la organización delictiva Los Zetas, eligiendo en su lugar como chivo expiatorio por el crimen a  “El Wicked” (José Enríquez Jiménez Zavala).
 
La oficina del abogado Carlos Spector aseguró que Fraire Escobedo continúa temiendo represalias por parte Los Zetas, organización de la cual los hermanos Barraza presuntamente son miembros.
 
Maricela Escobedo fue asesinada frente a Palacio de Gobierno en la Ciudad de Chihuahua el 16 de diciembre del 2010, cuando acampaba para exigir justicia en el asesinato de su hija Rubí Marisol Freyre Escobedo.
 
Dos días después Fraire Escobedo y otros familiares ingresaron a territorio estadounidense en busca de refugio.
 
Hasta hace un año cuatro miembros de la familia, incluidos la nieta de Maricela Escobedo e hija de Rubí Marisol Fraire Escobedo, Heidi, habían obtenido el asilo político en este país.
 
Otros tres familiares, incluidos Juan Manuel Fraire Escobedo y su tío Ricardo Escobedo, quien fue testigo del homicidio de la activista, están en espera de recibir respuesta del gobierno estadounidense a sus respectivas peticiones de asilo.
 
Pocos visitan su tumba
 
 
“El Señor es mi pastor nada me faltará, sus hijos y sus nietos”, es el grabado que se lee sobre la lápida de Maricela Escobedo Ortiz.
 
A tres años del entierro sobre la lápida reposa una delgada capa de polvo.
 
Empleados del cementerio dicen que el estado de la tumba da cuenta de las visitas que recibe. “Algunas veces alguien viene”, cuenta el trabajador, pero cada día es más evidente la soledad que acompaña a la entonces activista social.
 
Sin embargo, en el lugar hay un par de flores nuevas, con colores vivos, que algún anónimo llevó.
 
Última actualización el Lunes 16 de Diciembre de 2013 14:18